En el camino de la vida
pasa el tiempo sin retorno.
Tus pasiones quieren volver
ajenas a la juventud perdida,
tu cuerpo roto y cansado
desea seguir ligero y activo,
regido por la mente enardecida,
lucha contra la implacable vejez…
No critiques al que sueña
y corre con nuevos bríos
a cruzar barreras de fantasía;
vano, alegre y presumido,
quiere gastar su energía.
Pues de todo aquello que ha sido,
aún quedan rescoldos entre las cenizas,
aparecen imágenes del bien soñado
y en nuestros labios tiernas sonrisas…
Jierro
