¡Bienvenido seas verano!
el sol hace chiribitas,
amarillean los campos,
madruga la amanecida
de alboradas más temprano.
El cielo azul cubre el día
de noche azabache estrellado.
Los pájaros en su alboroto
saltan de árbol en árbol.
Una seca brisa acaricia
la descolorida belleza
de las hierbas a lado y lado.
Un hilito de agua brilla
en el arroyo cercano.
Hay naranjas caídas
que la mosquilla ha picado.
Una sandía rosa y grana,
la niña va mordisqueando.
Los olores del estío
envuelven el quehacer diario…
Jierro
