Situada al sur de la provincia de Salamanca, la Sierra de Francia, según lo que allí explican, fue una colonia francesa que habitaba allí sobre el siglo XI, dejando apellidos como: Griñol, Bernal o Gascón y algunos topónimos como Nava de Francia o Arroyo Francés.
En su paisaje se disfruta de montes poblados de castaños, robles, encinas, lavandas, jaras, etc… Y valles con numerosos ríos y arroyos donde abrevan ciervos, jabalíes, buitres, águilas, búhos, cabras y gatos monteses, tejones, linces, etc…
Todos los municipios forman parte de la reserva de la biosfera de las Sierras de Béjar y Francia y parte de las Batuecas…
En el valle de las Batuecas se encuentra «LA ALBERCA», que es uno de los pueblos más pintorescos de España, con su encantadora Plaza Mayor rodeada de soportales, fachadas entramadas de vigas oscuras, rejas, portones, aleros saledizos y una iglesia del siglo XVIII…
El pueblo vive principalmente del turismo que por su modo de vida serrano y hospitalario, acude mucha gente (a veces demasiada), buscando paz y tranquilidad…
Sus pueblos vecinos: Mogarraz, Cabaco, San Martín del Castañar, San Esteban de la Sierra, Garcibuey… exponen, como en la ALBERCA, los productos de la tierra, rica en folclore, artesanías y alimentos tradicionales…
Otro precioso pueblo es CANDELARIO, con los frutos puestos a secar en los aleros altos de madera, sus casas con puertas dobles (batipuertas) que protegen del frío…
A mediados de agosto, CANDELARIO, celebra una boda fingida en la que tiran la casa por la ventana y sus vecinos se ponen los trajes tradicionales que a veces se heredan de padres a hijos; son los trajes y peinados más elaborados que podamos imaginar.
La Sierra de Francia es escenario de una de las pruebas más importantes de Trail Running, carreras por montañas que se celebran en la actualidad y discurren por los valles del Alagón, Monsagro y Batuecas…
Uno de los parajes naturales más destacados es el meandro del Melero en el río Alagón. El Cabaco cuenta con un centro de interpretación de la minería romana del oro.
Hay caminos para perderse rodeados de agua y árboles milenarios: Camino del Agua, de las Raíces, de los Prodigios, la ruta del vino, donde en octubre se celebra en San Martín del Castañar, la fiesta de la vendimia, para alegrarnos el alma y el cuerpo…
Jierro
