Albarracín

Albarracín

TERUEL existe y esconde auténticas joyas de nuestra naturaleza; ALBARRACÍN, un pueblo que te transporta en el tiempo, transpira encanto y sosiego, ubicado en altas colinas, más vertical que horizontal sobre un meandro del río Guadalaviar que le sirve de foso…

Allí se siente el aliento de los siglos de la historia de un pueblo viejo y sabio, fronterizo entre Castilla, Valencia y Aragón. Su recinto murado que escala entre las breñas se remonta a la Edad Media. El rodeno (arenisca roja) es la piedra sedimentaria de la villa de ALBARRACÍN que le da al pueblo un tono rojizo.

Por sus callejas y cuestas empedradas se encuentran casonas y palacios medievales, viviendas tradicionales con grandes balconadas, soportales, rejas trabadas y fuertes, aldabas, aleros de maderas, pequeñas ventanas con visillos de encajes… En el casco antiguo las ruinas de un alcázar sobre un tajo.

A pocos kilómetros en la sierra se encuentran los pinares de Rodeno, donde hay cuevas con pinturas de arte rupestre levantino. Nacen los ríos Tajo, Júcar, Cabriel y Jiloca, además de fuentes, lagunas y manantiales… El clima lluvioso de esta zona hace del otoño una paleta variada de colores.

Declarado conjunto histórico-artístico desde 1961, la UNESCO lo ha propuesto como Patrimonio de la Humanidad y fue elegido como el pueblo más bonito de España.

Ya lo describió AZORÍN…

Jierro


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