LAIS de CORINTO era huérfana. Como esclava trabajaba vendiendo flores en la puerta del templo de HERA. A los 10 años el escultor APELES la tomó como modelo durante 3 años, lo que le permitió viajar a ATENAS e instruirse junto a ASPASIA de MILETO.
Era el mejor tiempo de las HETAIRAS, cortesanas que gozaban de un gran renombre por sus capacidades en danza y música, así como por sus talentos físicos. Las HETAIRAS eran las únicas mujeres que podían tomar parte en los simposios, sus opiniones y creencias eran muy respetadas por los hombres.
Solían vestir con una ligera gasa que permitía contemplar sus encantos e incluso llevar un pecho descubierto. LAIS, dueña de una exquisita y envidiable belleza llegó a enloquecer a toda GRECIA…
Los más importantes políticos, artistas y filósofos gozaban de la compañía de LAIS, mas ella se entregaba sólo a quien deseaba y amaba, llegando a rechazar al más grande y polémico orador DEMÓSTENES, que le ofreció 10.000 dracmas por una noche. En cambio sin pagar nada, DIÓGENES, tuvo la suerte de pasar una noche con ella; era un filósofo que buscaba un hombre honrado sin encontrarlo y vivía en un barril de madera.
ARISTIPO, el filósofo que consideraba el placer como el fin último de todos los actos humanos, estuvo un breve tiempo pagando sumas elevadas a LAIS y ella empleó ese dinero en bien de los desprotegidos y ayudando a los enfermos.
A los 17 años ya había pasado por la vida de tantos hombres que decidió volver a su tierra, CORINTO, y en su condición de «hetaira» ofreció una corona en el templo a la diosa AFRODITA, se despojó de su túnica y también la ofreció…
LAIS se convirtió en la reina de las «hetairas» de CORINTO, miles de admiradores la asediaban, y ella escogió a un viudo rico que prometió hacerla su heredera. Con las lecciones muy bien aprendidas de ASPASIA (amante de PERICLES), consiguió llevarlo rápidamente a la tumba.
Viuda, joven y con gran fortuna fundó el «Jardín de Elocuencia y Arte de Amar», donde instruía a sus discípulas y los griegos decían: «ATENAS tiene el Partenón y CORINTO el jardín de LAIS».
A los 70 años se enamoró de un joven al que siguió a Tesalia cuando éste buscaba trabajo. En el templo de Venus se ofreció al joven profanando el lugar. Las vestales asqueadas la lapidaron hasta matarla.
Sin embargo, LAIS no fue olvidada en ATENAS y se erigió un mausoleo en su memoria, colocando en el entorno varias de las esculturas que realizaron los artistas que la amaron, la admiraron y la compararon con AFRODITA…
Jierro
Imagen: Hans Holbein el Joven, dominio público, vía Wikimedia Commons
