En el sueño de infinitud,
saltan los vientos, arrastran
y nunca verán la luz
remolinos de ideas que escapan.
Se pierde bajo las aguas
la primavera de nieve,
brotan los ríos hacia el mar
volcándose a borbotones,
hasta llegar a su encuentro
donde las olas los mece,
con sus pisadas muy lento.
Sé que no volveré a verte,
escrito está en tu cuerpo,
la distancia cubre mi soledad,
la sed la apagará el tiempo.
Ahora soy como el mar
levantando olas de deseo,
llegan y rompen en la orilla,
dirimen mi pensamiento…
Jierro
