SEVILLA en primavera lleva siglos deslumbrando, quizás empieza en la madrugá del JUEVES SANTO, la noche más larga y esperada, donde miles de personas acompañan a las
cofradías en su recorrido por las calles de SEVILLA.
La ciudad se convierte en un museo al aire libre y desfilan las imágenes, esculturas barrocas de los siglos XVI al XVIII, acompañadas por bordados, orfebrería, música, flores y otros elementos artesanales de gran valor patrimonial. Durante los días de SEMANA SANTA, este patrimonio sale de los templos para recorrer la ciudad y ofrecer un espectáculo único.
Poco después de la SEMANA SANTA, llega la FERIA de ABRIL con color, tradición, sabor, ritmo…, y aquí se viene a disfrutar quedando atrapados desde el primer minuto en un ambiente de alegría donde se cargan todos nuestros sentidos con el cante flamenco, los bailes por sevillanas y alegrías, los brindis con amigos y conocidos…
Pero no sólo SEVILLA es SEMANA SANTA y FERIA. LAS visitas al REAL ALCÁZAR, LA CATEDRAL, LA GIRALDA, pasear por el BARRIO de SANTA CRUZ y por la ALAMEDA de HÉRCULES o las vistas desde el río Guadalquivir…
El olor de azahar de los naranjos en flor sigue vigente como en la poesía de ANTONIO MACHADO:
«Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla
y un huerto donde madura el limonero…»
…o de FEDERICO GARCÍA LORCA
«Siempre Sevilla para herir»
…dejando en el aire una desgarrada manifestación de dolor que halla su cauce expresivo en la Semana Santa de Sevilla y otros poemas donde compara Sevilla con Córdoba y Granada.
LUIS CERNUDA decía:
«Sevilla es un lugar manejado por la fantasmagoría de la luz…»
En 1840, escribía THÉOPHILE GAUTIER en la época dorada de los viajeros románticos:
«El ayer no le preocupa, el mañana menos todavía, ella es sólo presente»
SEVILLA es el SUR y es probable que en los programas de turismo se siga vendiendo un mensaje pintoresco de ANDALUCÍA: sol, flamenco, toros, duende, sal de la vida, felicidad…, pero es una lectura injusta y superficial porque SEVILLA, como ANDALUCÍA, es mucho más.
Es un lugar que esconde su alma verdadera a los incautos, un lugar de encuentro entre ORIENTE y OCCIDENTE, hogar de ÍBEROS, TARTESSOS, FENICIOS, JUDÍOS, ÁRABES, BEREBERES, CRISTIANOS.
Aunque lo más importante de ANDALUCÍA NO es solo la belleza de esta tierra, sino su esencia, que a veces cuesta trabajo encontrarla, y su belleza es el ALMA de ANDALUCÍA…
Jierro
Imagen: Sergio Muntean, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
