Las esperanzas utópicas respecto a la capacidad de un Estado para transformar la sociedad han caído estrepitosamente y no se espera nada de la producción capitalista. El trabajador contemporáneo se encuentra perdido e indefenso ante la maquinaria del capital.
En la PRIMAVERA PARISINA del 68 se recuperaban las ideas socialistas de todos los tiempos, incluidos sabios orientales y herejes medievales; «UTOPÍA» era su consigna. La crisis universal de la que somos actualmente testigos y víctimas, hace de la vuelta a la UTOPÍA la única solución racional que queda para una humanidad amenazada por la extinción.
Una UTOPÍA es una representación imaginaria de una sociedad alternativa mejor que la existente, que parece de imposible o muy difícil realización… Nada impide, sin embargo, que si se ponen en marcha acciones colectivas para lograrlo, esa alternativa ideal se acabe haciendo realidad en el futuro.
Las UTOPÍAS han sido un gran motor del cambio histórico, y lo pueden seguir siendo en la actualidad, imaginando salidas para hacer frente a los grandes problemas con los que se enfrenta la humanidad. La UTOPÍA de JULIO ANGUITA, «PROGRAMA, PROGRAMA, PROGRAMA»…, sirve para caminar con movimientos políticos y sociales transformadores, programas que se cumplan introduciendo cambios positivos en la sociedad y beneficiosos para la colectividad. El utopismo moderno es activo, incita a la acción colectiva en el intento, nunca conseguido, de transformar el mundo…
TOMÁS MORO (1516) tituló UTOPÍA a una de sus obras: habla de una sociedad perfecta e imaginaria, y aunque esto es imposible, la necesidad de imaginar mundos mejores para la humanidad es inevitable. El hecho de ser libres, de poder soñar con lugares mejores que el que nos rodea y de poder actuar en la dirección en que no estén presentes las desigualdades, las injusticias y que el bienestar social sea la meta para alcanzar una UTOPÍA global: LA PAZ MUNDIAL.
UTOPÍA significa no rendirse a las cosas como son y luchar para que sean como deberían ser. El sentido de la lucha «HOY», es convertir esos sueños utópicos de libertad, igualdad y justicia, en un próximo mañana…
Jierro
Imagen: Felipe Venâncio, CC BY 2.0, vía Wikimedia Commons
