Cuántos colores el otoño ya dibujó,
llegado el alba pienso en la convivencia,
abro los ojos y miro hacia el sol,
un día más, vuelvo a sentirme contenta,
sabiendo que hay montañas y campos
que esperan ser verdes, ser fértiles,
tener yerbas y árboles, flores y agua…
Sonrío y canto por el camino largo,
al roce del aire ondulado y fresco
del suave amanecer que presagiaba
un cambio en los colores del cielo.
Se oye, de pronto, un ruido debajo del puente,
es basura que han tirado desde él,
dejando atrás los contenedores…
¡Qué lejos está lo cerca!
Y hasta llegan palabras desde un coche parado…
¡Qué inconsciencia!
¡Hasta cuando la ignorancia dejará de hacer daño!
A veces, tanto como la maldad…
Jierro
