No hay campano

No hay campano

El mar estaba erizado,
las olas soltaban espumas,
contra el viento aborrascado.

Entre nubes de cenizas,
asoma encendida la luna,
y el mar bravo le ruge,
revelando sus secretos,
con música de aguas profundas.

Algunos peces se extinguen,
no hay en Asturias CAMPANO,
por el río ya no suben,
salmones en el mes de mayo,
a desovar en su lecho,
como sus ancestros antaño…

Más la memoria nos trae,
interminables recuerdos,
de agua limpias y claras,
en alegres primaveras,
miles de peces bullendo.

¡Quizás la Naturaleza,
devuelve la herida en su seno,
y clama ante los humanos:
Tenéis corazón de hierro!

Jierro

Imagen: Hans-Petter Fjeld, CC BY-SA 2.5, vía Wikimedia Commons


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