La luna besando al mar
sube muy lentamente,
y sigue, sigue hasta llegar el alba.
El cielo azabache refleja
los níveos rayos de plata,
se acerca a las estrellas
que van corriendo erráticas,
quiere mirarse coqueta
en el espejo del agua,
y el mar le devuelve su imagen,
llena de espuma blanca,
las olas la acunarán
y le cantarán una nana…
Jierro
