DJERBA (YERBA), conocida en castellano como GELVES, es una isla del norte de ÁFRICA de 514 kilómetros cuadrados que pertenece a TÚNEZ. La isla es conocida desde la antigüedad por su magnífico puerto natural en su parte sur, donde llegaron los CARTAGINESES y fundaron varias fortificaciones, luego los ROMANOS construyeron ciudades y desarrollaron la agricultura y el comercio portuario. Posteriormente la poseyeron los VÁNDALOS, el IMPERIO BIZANTINO y los ÁRABES…, y es a partir de los años 60 un destino turístico. En 2023 fue declarado PATRIMONIO de la HUMANIDAD por ser un modelo de asentamiento insular desarrollado hacia el siglo IX, en un entorno semiseco con escasez de agua.
DJERBA disfruta de un clima suave, doradas arenas, paisajes de palmeras, olivos e higueras, además de un legado patrimonial que abarca desde mezquitas árabes a fuertes medievales, de aldeas artesanas con chimeneas humeantes y un museo de cerámicas. Su capital HOUM SOUK (barrio del mercado) cobija zocos, galerías de arte, hotelitos y cafés donde descansar con un té de menta bajo la sombra.
Aún se capturan artesanalmente pulpos y calamares frente a un mar donde se amontonan las «gargoulettes» (vasijas de barro). Desde la antigüedad, los historiadores identifican a DJERBA como la primera isla, en la ODISEA, donde HOMERO hace naufragar a ULISES y sus compañeros perdidos en el mar durante su regreso de la guerra de TROYA. ULISES prueba el «lotos», que le produce una amnesia feliz y sufre por tener que dejar la isla de los Lotófagos (los comedores de loto)…
El desarrollo de teñido de púrpura, a base de los moluscos de la especie MUREX, dieron renombre a la isla, citado por PLINIO el VIEJO…, las importantes cantidades de mármol coloreado descubiertas dan testimonio de su riqueza.
En 1284, el almirante aragonés ROGER de LAURIA toma posesión de la isla bajo la soberanía de la Santa Sede, aunque nunca tuvo una ocupación estable y al estar financiada por la iglesia no está muy claro si pertenecía al Imperio Español.
A lo largo de la historia, DJERBA «la bella» fue muy deseada y, a mitad del siglo XX, bajo protectorado francés, empezó a recibir a estrellas de cine, escritores, políticos y los primeros turistas que se enamoraron de su cultura exótica y de su calma isleña…
Jierro
Imagen: Houssem Abida, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
