En MÁLAGA, se vulnera el derecho a la vivienda, que es un derecho recogido en la Declaración Universal de los DERECHOS HUMANOS y en la CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA, que en su artículo 47 protege «el derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada».
La vivienda no es un bien cualquiera, sobre ese bien se construyen muchos otros derechos: el derecho al trabajo, a la salud, a la educación, a formar una familia, a una vida digna…
Pero la vivienda es un bien de mercado, donde su utilidad para las personas queda en un segundo plano con respecto a su uso. Se utiliza como bien a rentabilizar, como forma de extraer beneficios, como objeto de la especulación inmobiliaria. Así en MÁLAGA, la vivienda no es accesible a buena parte de la población. El parque de vivienda pública y social es casi inexistente…
Los alquileres se disparan, mientras que el turismo ejerce una presión desmesurada sobre el alquiler residencial a través de pisos turísticos y la ciudad se convierte en una feria para las visitas y no en un lugar habitable para los vecinos.
Los precios de compra y alquiler son demasiado elevados, y siguen creciendo y los requisitos para alquilar, a veces, para muchos arrendatarios son discriminatorios por motivos de edad, raza, género, discapacidad, renta o procedencia.
Se habla de una emergencia habitacional con terribles consecuencias para las familias y personas donde crecen los desahucios, el hacinamiento y la marginalidad…
Es obligación de las autoridades, tanto municipalidades, autonómicas y estatales, cambiar el estado actual de las cosas, mediante la cooperación y la colaboración institucional para que la vivienda sea un bien social y no un privilegio.
Las administraciones públicas deben prevenir y garantizar que en ningún caso se produzcan desalojos sin alternativa habitacional, que desde las competencias autonómicas se adopten medidas necesarias y se utilicen los fondos disponibles para ayudar a los jóvenes en los pueblos de la provincia a construir sus viviendas o a entrar en un Plan Estatal de Viviendas con gestión transparente y aplicación eficiente para poder comprar una vivienda social.
La FALTA de HOGAR, es una de las violaciones más graves del derecho a una vivienda adecuada. La vivienda no puede desvincularse de los DERECHOS HUMANOS y del RESPETO a la DIGNIDAD de las personas, un santuario donde vivir en paz, acorde con la cultura propia…
Jierro
Imagen: El Pantera, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
