Junio trajo el Terral,
el calor, el mar revuelto,
cerca de las alegrías y de las lágrimas,
de las olas reposadas y turbulentas,
recoge el olvido que borra el tiempo,
que me puso activa la memoria,
juntando palabras que empuja el viento.
Desde esta orilla donde las olas,
teje con su espuma encajes transparentes,
al acercarse a la escollera blanca,
salpica con gotas arracimadas,
y música de estribillo intermitente.
Quiero para ti el milagro imposible,
que estaba ante mí sin yo verlo,
la lucha sin tregua contra la noche,
junto a la palabra viva, esperanza,
en las cálidas tardes de campos secos,
con las manos cargadas de semillas,
dime y dale noticias,
a mi corazón sorprendido,
de que se cumplieron tus sueños…
Jierro
