El microestado más antiguo del mundo, la «REPÚBLICA de SAN MARINO» (ITALIA) con sus 61 kilómetros cuadrados. «Un territorio reducido» pero con fuerte identidad, un lugar que se ha servido siempre de la diplomacia para mantener su independencia y soberanía.
SAN MARINO, cuentan que nació gracias a un marino, un cantero de CROACIA, quien, huyendo de la persecución religiosa (301) se instala en el monte TITANO junto a un grupo de cristianos y en torno a una iglesia. Una comunidad que acabaría convirtiéndose en una República separada del Imperio Romano. Este enclave casi místico, anclado en su propia esencia, se ha conservado hasta hoy según el modelo de polis griega, manteniendo la estructura de las llamadas ciudades-estado que surgieron en la antigüedad…
La altura del monte TITANO (750m.) al borde del mar, fue la barrera perfecta para todas las invasiones, incluida la del PROGRESO. Pero más que un sistema de defensa natural, este monte tiene un aura de espiritualidad que acaso le viene de constituir el punto de partida de este país.
La relación de los habitantes de SAN MARINO con la montaña es como si se tratara de un imán en una cultura que permite retroceder en el tiempo y sentir en cada viejo muro el peso de la historia. SAN MARINO no es ITALIA pero conserva su idioma, la moneda y la gastronomía.
La plazzeta GARIBALDI, así llamada en honor al líder de la Unificación Italiana, recuerda cuando este pequeño país en 1849 ofreció refugio a los italianos que huían de las tropas austríacas. Un hito de la soberanía y una garantía de la protección de los ideales republicanos…
En 1932, bombardeada en la II GUERRA MUNDIAL, perdió el ferrocarril eléctrico, una obra de ingeniería única. Este espíritu de independencia que se respira en cada rincón concedió ciudadanía honoraria a ABRAHAM LINCOLN en 1861, como un gesto de admiración hacia sus principios. En agradecimiento, el presidente estadounidense que luchó por la abolición de la esclavitud dijo: «Aunque su dominio es pequeño, este ESTADO es, sin embargo, uno de los más honrados en toda la historia»…
SAN MARINO es un lugar ajeno al resto del mundo. La ciudad amurallada, con su «PLAZZA DELLA LIBERTÁ» y otras pequeñas plazoletas, sus miradores sobre los tejados y sus terrazas al sol, se proyecta sobre el futuro con un soplo de modernidad en el país, pero conservando su soberanía, su belleza y su honestidad como lo viene haciendo durante más de 17 siglos…
Jierro
