Hablar de BANDOLERISMO en el siglo XVI es hablar de los MONFÍES de GRANADA, conocidos también como GAZÍES. Los MONFÍES eran grupos de bandoleros moriscos que operaban en las sierras del Reino de GRANADA y la Serranía de RONDA.
No eran delincuentes comunes sino que enarbolaron la bandera de la resistencia al poder de CASTILLA en el antiguo reino nazarí. Pretendían, ante todo, luchar contra un poder cristiano que había puesto fin a sus creencias y costumbres.
Algunos de los nombres de los MONFÍES más conocidos en su época fueron los de ACETILE, en la Sierra de Gádor, PEDRO ARROBA y su cuadrilla, que actuó en los alrededores de GRANADA.
Los bandoleros de la ANDALUCÍA del siglo XVII-XVIII actuaban agrupados en cuadrillas, dirigidas por un «capitán» contra la población cristiano-vieja con acciones muy violentas…
Contaban casi siempre con la protección de la población morisca; en algunos casos llegaron a contar con el apoyo de los corsarios y piratas turco berberiscos que operaban en las cortes granadinas, sobre todo cuando eran perseguidos y tenían que huir al norte de África…
Su acción se desarrollaba sobre todo al este de la ciudad de MÁLAGA, en los caminos que unía MOTRIL con la ciudad de GRANADA, así como el que atravesaba LAS ALPUJARRAS.
Desaparecieron cuando se integraron en la «Rebelión de las Alpujarras» contra FELIPE II, pero a partir de 1570 resurgieron con vigor resistiéndose a la deportación o a la emigración al norte de África. Son los años en los que, en la SERRANÍA de RONDA y en LAS ALPUJARRAS, las bandas MONFÍES protagonizaron continuos saqueos y asaltos, operando en territorios alejados de GRANADA hasta tierras de SEVILLA, JAÉN e incluso CASTILLA hasta 1580.
Estos campesinos y mudéjares huidos que se resistían a la asimilación castellana y a las conversiones forzadas, para gran parte de la población musulmana eran héroes y defensores de su fe. Contaban con el apoyo logístico y la complicidad de pastores y campesinos moriscos locales y, aunque no toda la comunidad morisca participó en los levantamientos, sí aspiraban a restaurar el ISLAM en las tierras del SUR.
Las medidas tomadas durante el reinado de FELIPE II mediante el destierro o las persecuciones no tuvieron éxito, aunque una de las causas de las enemistades entre los cabecillas de las revueltas fueron las frecuentes traiciones de linajes profundamente enfrentados que llevó a la derrota final de los moriscos en el año 1570.
Jierro
