Mar de julio sereno,
avanzas hasta la orilla,
suave envuelves mi cuerpo,
calmas la certidumbre viva,
de que se escapan mis sueños.
Entre la gente caminas,
pero solo serás tú,
el que siempre me acompañas,
en este corto trayecto.
Me ayudas, lo dejas todo,
después de darte mi tiempo,
donde la realidad se disfraza,
muda en tu silencio.
Cuando el cielo se derrama,
con hilos de luces y destellos,
dejamos las verdes huertas,
los montes azules, la casa,
donde quedan los recuerdos,
sin detenernos siempre,
para seguir aprendiendo…
Jierro
