Camino del ferrocarril,
camino de tierra dura,
salvaje y sin destino,
por donde los caminantes,
marchan y reflexionan,
sobre su vida futura.
Hay un banco en el camino,
que atrapa las emociones,
de todos los peregrinos:
Banco que cuenta poemas,
valorando las palabras,
críticas propias y ajenas,
en reuniones de vecinos.
Banco de coplas cantadas,
de la cultura flamenca,
para los buenos amigos.
La música que lleva el aire,
y escapa por las ventanas,
indi, jazz y verdiales,
se escucha mientras descansan,
ante la mar rizada,
cuando ya ha anochecido,
en el banco de la playa…
Jierro
