MON SANTO o MONS SANCTUS es uno de los pueblos más sorprendentes de Europa con casas de granito incrustadas entre enormes rocas, formando un paisaje de «PUEBLO APLASTADO».
Muchas de las enormes piedras que se han ido desprendiendo de las montañas siglos atrás han servido para construir sus casas que hacen de techo, pared o incluso de fachada. MONSANTO es un caserío encaramado en lo alto de una montaña, «un lugar mágico», casi de cuento, con calles empinadas y laberínticas por las que no pasan coches…
Esta aldea histórica domina la llanura de IDANHA, cerca de Cáceres, como una fortaleza natural. Se remonta la presencia humana desde el PALEOLÍTICO y por la montaña pasaron lusitanos, romanos, visigodos y musulmanes.
ALFONSO HENRIQUES, primer rey de PORTUGAL, conquistó la ciudad a los musulmanes y se la entregó a la Orden de los Templarios. Se levantó el castillo por la Orden del Temple. En 1938 recibió el título de «ALDEA MÁS PORTUGUESA DE PORTUGAL», simbolizado por el gallo de plata de la Torre de Lucano, el orgullo de este pueblo, que ganó este gallo de plata como reconocimiento al pueblo mejor conservado y que menos había cambiado a lo largo de la historia de PORTUGAL…
Este pueblo forma parte del conjunto de «ALDEAS HISTÓRICAS de PORTUGAL»; entrar allí es realmente impactante. Una vez más, el ser humano ha sido capaz de adaptarse al medio, aún cuando parece que los gigantescos bloques de piedra puedan soltarse en cualquier momento y arrasar ladera abajo con todo lo que encuentre en su camino.
Por el pueblo vemos pequeñas y humildes viviendas, pero también, palacetes con blasones y portales manuelinos. Se encuentra en el centro de PORTUGAL en la región de BEIRA y es una simbiosis espectacular entre la acción del ser humano y la naturaleza, un escenario empedrado de enorme belleza en donde merece la pena subir hasta el castillo como lugar espiritual donde desde la antigüedad se realizaron rituales a los dioses paganos…
Jierro
Imagen: Perigrinator, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
