VIAJAR es mucho más que desplazarnos a otro lugar. Cada experiencia nos hace mirar al mundo con otros ojos y si se minimiza el equipaje, cargando en el verano con una simple mochila, aún nos encontraremos más ágiles y livianos para hacer escapadas que rompen con la rutina diaria, rejuvenecer nuestra curiosidad y poner a prueba nuestro espíritu y nuestra capacidad de adaptación…
Las guerras actuales en las que estamos inmersos alteran nuestras rutas, la incertidumbre global, con riesgo de escalada en Oriente Próximo y Europa, generan un rechazo hacia los destinos en zona de conflictos. La España verde del Norte, los campos dorados de la meseta, la luz radiante del sur y otros paraísos se han ensombrecido con el anunciado cambio climático y los incendios que no acaban…
No obstante, convencidos del placer que representa VIAJAR para descubrir nuevas ciudades, pueblos y parajes para el deleite de los sentidos, la imaginación y curiosidad de los más intrépidos: «TENEMOS QUE ESCAPAR». Cuanto más conocemos otras culturas y otros pueblos, más entendemos que tenemos muchas cosas en común y que viajar puede contribuir a construir «PUENTES» entre sociedades como «LOS PUENTES AMIGOS entre ESPAÑA y PORTUGAL».
El viaje no es sólo para observar y mirar bonitos paisajes, es más bien, para integrarnos en el entorno que se visita con conciencia y respeto, aunque los destinos no todos son adecuados en cualquier momento. Hay que tener en cuenta los peligros a los que nos exponemos, el miedo a lo desconocido, las reglas de la Naturaleza, etc.
Sin embargo, renunciar a VIAJAR supondría aislarse cuando la conexión con el mundo es más necesaria que nunca. A veces basta adentrarse en caminos rurales donde el contacto con la naturaleza se transforma en una forma de conexión con el territorio.
Otras veces, desde excursiones por la costa o pequeñas travesías en barco permiten descubrir amaneceres y atardeceres que pintan el cielo de increíbles colores, nos olvidamos del reloj y del móvil y se estira el tiempo sin imposiciones, dejando espacio para lo espontáneo, para lo que encarte…
Todo empieza con un pequeño equipaje, ganas de desconectar, hacer las cosas poco a poco, y cada instante, por pequeño que sea, tiene un valor especial…, y como decía ANTONIO MACHADO, yo también iré ligera de equipaje…
Jierro
Imagen: Mcmrose, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
