¡Es tiempo de aceitunas!
Madrugan los verdeaores
en las heladas mañanas
cuando aún brilla la luna,
al terruño de anchos surcos,
lo cubren todo de redes.
La tierra, el sol, el agua, el aire,
al rotar las estaciones, regalan,
«LA COSECHA DE ORO VERDE»
Que desde el otoño al invierno:
Vareando con las cañas,
ordeñando con las manos
o con vibradoras máquinas,
recogen en su caída
sobre las lonas echadas,
con espuertas y canastas.
Cantando Aires Flamencos,
pa calentar las gargantas,
van camino del molino
donde a las moradas olivas
transforman en líquidas lágrimas…
Jierro
