90 años después del asesinato de FEDERICO GARCÍA LORCA que, cuando tenía 38 años, fue fusilado el 18 de agosto en el barranco de VÍZNAR (Granada) por las fuerzas franquistas siendo acusado de alteración del orden social.
LORCA, poeta y dramaturgo español, estudió Filosofía y Letras y Derecho en la Universidad de Granada donde creció como escritor, gracias a las tertulias con otros grupos de jóvenes talentos de las artes, la educación y la cultura de la época. En 1919, se mudó a Madrid a la Residencia de Estudiantes y, en esta etapa, obtuvo influencias de Juan Ramón Jiménez, Luis Buñuel, Salvador Dalí…
En su trayectoria literaria las ciudades y los encuentros con eminentes personalidades contribuyeron a la liberación personal y literaria de su escritura y pensamiento, dejando un LORCA lleno de ganas de modernizar la poesía y el teatro, así como llevar multitud de proyectos culturales y teatrales a la gente del pueblo…
LORCA manifestó siempre su simpatía «por los perseguidos»:
gitanos, negros, judíos, de los pobres, del «morisco que todos llevamos dentro»…, con una profunda conciencia social creó su compañía de teatro itinerante «LA BARRACA», colaboró con organizaciones antifascistas como SOCORRO ROJO INTERNACIONAL, se declaró hombre del mundo y hermano de todos. Creyó que un amigo, fascista o no, es un amigo, pero fueron unos amigos quienes le enviaron a la muerte… resultaron ser, ante todo y sobre todo, fascistas…
Una de las obras más estremecedoras sobre el hecho de su muerte es el poema «EL CRIMEN FUE EN GRANADA», escrito por ANTONIO MACHADO en 1937…
LORCA fue asesinado, pero no lo pudieron matar. Su historia continúa incorporando nuevas páginas. Nueve décadas después sigue presente, su obra convirtió el deseo, la muerte, la desigualdad, la libertad y el conflicto entre individuo y sociedad en algunos de los grandes temas de la literatura española en el siglo XX: YERMA, LA CASA DE BERNARDA ALBA, LA ZAPATERA PRODIGIOSA, poemas como EL ROMANCERO GITANO, POETA EN NUEVA YORK, POEMA DEL CANTE JONDO…y, sobre todo, sus mujeres que desean, que esperan, que sufren, que callan y que están luchando por algo tan sencillo y tan imposible como poder ser libre.
Durante décadas su orientación sexual fue silenciada, pero hoy es fundamental para entender su universo poético. Es un referente cultural internacional y un símbolo de la memoria histórica frente a la intolerancia. 90 años después, seguimos leyendo su obra, seguimos representando y escuchando su voz que sigue más viva que nunca…
Jierro
Imagen: Autor desconocido, dominio público, vía Wikimedia Commons
