EL GAROÉ es un árbol sagrado de la isla de EL HIERRO (CANARIAS) a 1000 metros de altitud que, según la leyenda, salvaba a la población y sus hojas atrapaban la humedad de las nubes empujadas por el viento, convirtiendo la niebla en agua dulce.
Las gotas de agua se resbalaban por las hojas y caían en pozos pequeños que construían los BIMBACHES, los antiguos pobladores de la isla. Ellos consideraban «EL GAROÉ» un árbol sagrado porque en la isla no había ríos, y todos los días por las mañanas, se levanta una nube cerca del mar que sube con el viento Sur o Levante hasta chocar con este árbol espeso de hojas.
Históricamente se trataba de un gigantesco ejemplar de laurisilva, uno de los bienes más preciados y que se mantuvo en pie hasta 1610 en que un huracán lo derribó…
Cuenta la leyenda que EL GAROÉ era la principal fuente de agua que producía una lluvia horizontal y era recogida en grandes oquedades hechas por los BIMBACHES para almacenarla y distribuirla.
Al llegar los conquistadores castellanos a la isla, los BIMBACHES trataron de tapar con palmeras este árbol para que no lo descubrieran. Pero una de las mujeres aborígenes, AGARFA, se enamoró de uno de los soldados que colonizaron la isla y AGARFA le reveló el secreto. Gracias a eso, los conquistadores se abastecieron y completaron la conquista. Y AGARFA fue castigada por su pueblo.
Desde entonces los herreños perdieron la única ventaja que tenían frente a las armas superiores de los castellanos y su derrota fue segura. ARMICHE, el único mencey o rey del HIERRO, tuvo que someterse y fue llevado lejos de su isla…
Durante la conquista, la población nativa sufrió con dureza el maltrato y muchos de ellos fueron vendidos como esclavos en los mercados europeos y norteafricanos. TENERIFE fue la última isla de las CANARIAS en rendirse (1496) y su control tuvo bastantes reveses, como la derrota de ACENTEJO frente al caudillo guanche BENCOMO.
El tilo que se visita hoy en el mismo sitio, manteniendo vivo el espíritu de aquel árbol milagroso, fue plantado en 1957 y está rodeado de un precioso bosque de laurisilva, con nieblas frecuentes que le dan un aire mítico. El árbol GAROÉ se ha convertido en el emblema principal de la isla de EL HIERRO y aparece representado en la bandera insular…
Jierro
Imagen: Dietmar Rabich, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
