Hogaño no se va «la calor»,
buscando alpiste y migajas,
vuelven gorriones a mi balcón,
el viaje otoñal se retrasa,
pero el tiempo de verano pasó.
El taro y la calima
cubren el cielo naranja,
la templada y dulce brisa,
abraza a las nubes moradas,
las olas besan la orilla,
en la desierta y silenciosa playa,
el sol melancólico se inclina,
ante la luna que parece de plata.
¡Y el mar ruge! «OTOÑO»
¡que vengan lluvias taimadas,
el aire huela a membrillo,
las hojas secas se caigan,
se maduren las granás,
las uvas se hagan pasas…!
Y lejos de la oscura niebla,
reine «LA PAZ» en la Tierra…
Jierro
Imagen: Javier Perez Montes, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons
