Está cayendo aguanieve,
a lo lejos, la montaña,
cambió el vestido verde
por una camisa blanca.
El agua que caía del alero,
son agujas afiladas,
que lucen en rosados hielos,
con el sol de la mañana.
La mínima que en enero
a sus huevos incubaba,
le nacieron los pollitos
que cubre bajo sus alas.
Sin embargo el tortolito,
era una muerte anunciada,
pues el calor de su madre,
faltó en la madrugada.
El corazón echa fuego
y el alma queda helada,
cuando se mueren de frío
tantas personas en la calle,
porque no tienen posada…
Jierro
