El silencio reina de nuevo
en nuestros pueblos y calles,
ha vuelto a los ojos el miedo,
la incertidumbre a los hogares,
y sigue el silencio su camino,
que el aire lleva y trae
hasta llegar a cualquier destino,
y como negra lluvia cae.
Se coló en nuestra historia,
a que seamos sombríos y mohínos,
el silencio esquivo, sin alarde,
de negras alas en su memoria,
cogió su presa y huyó cobarde…
Jierro
