Su origen se puede remontar a las Bacanales, las Saturnales y las Lupercales de Grecia y Roma.
El carnaval es tan antiguo como la humanidad, es algo vivo que sigue latente entre los pueblos como evasión y divertimento.
Cádiz fue durante el siglo XVII una ciudad creadora de riqueza económica a través de la Casa de la Contratación de Indias, soporte básico del Imperio.
Nació en los malecones de los muelles al mezclarse los cantos africanos y criollos, habaneras, sambas, rancheras, guajiras y colombianas con el duende y las palmas gaditanas.
VENECIA y CÁDIZ las dos ciudades europeas reinas de esta fiesta singular fueron avaladas por banqueros de Génova y Venecia.
Las Fiestas Típicas Gaditanas fueron denominadas Fiesta de Interés Turístico el 18 de mayo de 1965 y el 29 de febrero de1980 «Interés Turístico Internacional»…
Lo más genuino y representativo del CARNAVAL DE CÁDIZ son sus agrupaciones, que han resistido a todos los avatares de los tiempos y en la actualidad en sus diferentes modalidades: COROS, CHIRIGOTAS, COMPARSAS y CUARTETOS.
No hay que olvidar los bailes de máscaras y sobre todo» LA CALLE» como elemento dinamizador de la participación popular.
El disfraz: es el elemento fundamental del carnaval
Rompe el orden social.
Enfrenta a las clases.
Libera los instintos.
Rompe las represiones.
El CARNAVAL DE CÁDIZ se vive en sus rincones. Una vez acabado en el GRAN TEATRO FALLA el concurso «que llaman oficial» de las agrupaciones carnavalescas, las que no quieren «o no pueden» ir al mismo, se van a la calle, y ahí cantan sin ningún jurado que les limite el tiempo, el ritmo o el número de componentes.
La esencia del CARNAVAL es lo espontáneo, o lo que parece espontáneo, pero no deja de tener muchas horas de ensayo.
Lo cierto es que «ES MUY
RECOMENDABLE NO PERDÉRSELO»
Lo que no puede olvidarse
si visita el carnaval:
un par de zapatos cómodos,
un gorro o un antifaz,
pito de caña, un vasito
y vino «pa conviá»…
Jierro
