jueves, 22 de abril de 2021 – 07:03

jueves, 22 de abril de 2021 – 07:03

UN ESPÍRITU LIBRE
A quien no entiendo es a él.
Al dejar el aeropuerto, después de aquel inolvidable viaje, sentí que me abandonaba sin despedirse.
Se fue como llegó. Y yo quedé triste.
Cada día bajo a la playa para conversar con el océano, en aquel secreto lugar donde nos reuníamos cerca del faro, con la luna de testigo, regulando las mareas y embelleciendo el morro.
Atrás quedaron aquellos atardeceres, entre luces anaranjadas y violetas, abrazados en la arena.
La música de las olas que rompen contra el malecón, suena melancólica en la caleta .
Pregunto al mar sí alguna vez regresó.
Y el mar murmura sin dar respuesta…

Jierro


Publicado el

en

por