El milenario e histórico «Burro Andaluz» fue introducido hace unos 3000 años, desde la zona del alto Nilo adaptándose sin problemas a las condiciones del sur de España.
Muy pronto adoptó un importantísimo papel en las labores agrícolas y en la vida cotidiana de sus pobladores, tanto como animal de carga, tiro e incluso, de pequeñas tareas domésticas.
Pocos animales como el borrico andaluz son tan tenaces, trabajadores, fuertes,robustos e inteligentes…
Asno, borrico, rucio, jumento, pollino, garañón,onagro,rucho….
A todos estos nombres obedece el borrico, la raza andaluza convive en el territorio con otros cruces y mezclas. Puede presumir de ser el más esbelto y alto de su especie. Tiene un perfil subconvexo, cuello musculoso, tronco cilíndrico y grupa redondeada. Su temperamento es tranquilo y dispone de una envidiable energía y resistencia.
El color de su capa es tordo rodado, más conocido en el sector como rucio, de ahí que se les llame también ruchos, y el pelo es corto y fino sobretodo en verano.
La cabeza tiene la frente ancha, órbitas salientes y orejas de proporciones normales. Soportan bien el calor y la escasez de agua.
El ayuntamiento de Los Barrios (Cádiz) posee una reserva de Borricos Andaluces, pastantes en sus montes desde 1995, pretende ser una aportación a la conservación de una raza doméstica que tan importante ha sido para nuestras sociedades.
Así a lo largo de todo este tiempo de relación, este simpático animal burro o burra han cubierto las necesidades del hombre y la mujer como medio de transporte, fuerza de tracción o compañía…
El poeta Juan Ramón Jiménez en su libro «PLATERO Y YO» le da el nombre de Platero al protagonista porque así se llaman los burros de color de plata…
Jierro
