La trashumancia es una tradición milenaria de los pastores, en busca de mejores pastos y condiciones climáticas para sus animales.
La trashumancia ayuda a preservar los paisajes naturales y conservar su biodiversidad.
En España constituye en la actualidad un patrimonio vivo, pese a la gran reducción de la cabaña ganadera trashumante y de los cambios en esta actividad.
En diversos espacios de la geografía española esta manifestación se sigue desarrollando de manera tradicional, con el desplazamiento a pie del ganado.
Somos el único país de Europa con una extensa red de vías pecuarias de más de 125.000 km de longitud formada por cabañas, cordeles y veredas y 420.000 hectáreas de superficie protegida desde el siglo XIII que recorren 27 provincias españolas de Norte a Sur y de Sur a Norte.
Estas vías pecuarias son verdaderas infraestructuras verdes y autovías para la conectiy ecológica.
La trashumancia tiene un valor muy importante desde el punto de vista económico, social y cultural.
El viaje estacional de hombres y mujeres, rebaños y vacadas ha fundado la extraordinaria «Civilización de la Trashumancia», un conjunto de valores culturales, ambientales y antropológicos que han ido consolidando nuestra identidad histórica y social.
Entre el norte europeo y el sur africano, la península Ibérica con la cría de ovejas trashumantes llegó a significar para la economía española más que el olivo, la viña y el cobre.
Trashumancia y Naturaleza van unidas para preservar la biodiversidad, mitigar el cambio climático, ofrecer un modelo sostenible de producción de alimentos y mantener vivas una cultura tradicional.
Significa aprovechar de manera eficiente y sostenible los recursos naturales y convertirlos en productos de calidad para el bienestar de la sociedad.
Cada oveja extiende cada día, unas 5000 semillas de más de 30 especies distintas y abona el terreno con más de 3 Kgr de estiércol. Cada vaca trashumante mueve unas 50.000 semillas y unos 30 Kgr de estiércol..
Poco a poco se han ido recuperando las viasy pecuarias salvo la conocida como Cañada Real de la Plata o Zamorana. Se está haciendo un esfuerzo muy importante por formar pastores y pastoras trashumantes y es sorprendente la cantidad de gente joven que se acerca interesada.
Hay que reivindicar el papel del pastoreo como herramienta de gestión ambiental, alternativa para un mundo rural vivo y para mantener la cultura milenaria de la trashumancia…
Jierro
