San Sebastián se extiende a orillas del mar desde el monte Ulía hasta el Igueldo. Su población de casi 189.000 habitantes se reparten en dos zonas, la Parte Vieja y el Ensanche moderno, que ocupa las dos márgenes del Urumea.
Rodeada de montañas verdes, la playa de La Concha es como un teatro con balcones para contemplar su belleza, la elegancia de sus edificios, el cuidado de los detalles,el refinado gusto de sus habitantes y el amor a la cultura…
El corazón de la ciudad late en la Parte Vieja. Ningún otro lugar representa las raíces y tradiciones de San Sebastián. En sus calles estrechas a la sombra de las iglesias de Santa María y San Vicente, las cuadrillas de amigos confirman la identidad colectiva desarrollando el rito cotidiano del chiqueteo.
Una vez al año, el continuo estruendo de tambores rompe la calma donostiarra.Es el 20 de enero, día del patrono de la ciudad.
La animación del ambiente, el despliegue de «banderillas» (pintxos) que cubren los mostradores de los bares, así como las socy gastronómicas,hasta hace poco exclusivamente reservados a los hombres…
Los socios se reúnen a charlar y a cantar y a dar buena cuenta de los platos que ellos mismos han preparado «todos somos cocineros» . Así no es de extrañar que San Sebastián sea una de las capitales gastronómicas de Europa.
La bahía de La Concha es el gran polideportivo de la ciudad. En sus aguas se practican el surf, la vela y el piragüismo.
Y en la playa niños y jóvenes disputan durante la marea baja continuos partidos de fútbol y balonvolea.
Los montes Urgull e Igueldo son privilegiados miradores de Donostia. El Urgull es un parque con espléndidas vistas de la ciudad. El Igueldo tiene un antiguo parque de atracciones y se sube en funicular desde la playa.
Unas boscosas atalayas desde las que se puede contemplar cómo los barcos entran en esta hermosa bahía haciendo sonar las sirenas.
En la base del monte Igueldo, tres grandes estructuras de hierro, creadas por Eduardo Chillida , «El peine de los vientos». A cada embate, unas toberas abiertas en el suelo lanzan chorros de aire arrojando espumas del mar sobre las terrazas.
En1914 y con el inicio de la I Guerra Mundial, San Sebastián se convirtió en la ciudad más cosmopolita de Europa.
En su casino se daban cita todos los personajes de la «Belle epoque» donostiarra, la reina regente María Cristina residía durante el verano.
Con la celebración del primer Festival Internacional de cine en1953, San Sebastián será lugar de encuentro de actores de todo el mundo en el teatro Victoria Eugenia donde pasan por la alfombra roja desde el hotel de 5 estrellas María Cristina…
Jierro
