La industria del calzado ilicitana, con varios siglos de antigüedad y evolución, alcanza en las fábricas actuales la conjunción perfecta entre artesanía y modernidad.
El calzado está presente en la capital zapatera española. aunque muy pocas personas fuera de Alicante han oído hablar de las «APARADORAS», las que cobran una miseria por coser las piezas del zapato sin contrato ni seguridad social, y por tanto sin derecho a paro ni a jubilación, sin ser reconocidas como profesionales.
A veces más de 14 horas al día desde casa con su inseparable máquina de coser en un oficio que algunas califican de «artesano», otras de «creativo».
La industria del calzado ha convertido a la ciudad de ELCHE en un referente, pero buena parte del éxito está basado en el sostén invisible de la explotación y el trabajo sumergido.
El olor a goma y a cola conviven con el aroma del guiso diario, las APARADORAS de la provincia de ALICANTE han sido el eslabón más débil y explotado de la máquina industrial del calzado.
En la producción de calzado española no hay un par de zapatos en el que no haya intervenido una mujer.
El 67 por ciento de las APARADORAS sufren dolor de huesos, columna y articulaciones por realizar jornadas maratonianas (en el taller o en su casa) de un trabajo poco reconocido económica y socialmente…
Las APARADORAS son las mujeres invisibles que aparan, cortan hilos, envasan…Trabajando a destajo en jornadas inacabables para aportar trabajo y riqueza a las familias y a la ciudad, pero no existen en una industria que las condena a vivir recluidas y dispersas, aisladas, solas ante la faena…
Tampoco se cobra lo suficiente como para darse de alta como autónomas y se suele trabajar con productos químicos sin ningún tipo de seguridad.
Aquellas que trabajan en talleres, sin embargo, no lo tienen más fácil. En ellos se presiona duramente a las trabajadoras para que lo hagan más rápido…
En algunos, todas las APARADORAS están dadas de alta, pero en otros algunas cobran en negro… Aunque en la zona es un «secreto a voces», es muy complicado alzar la voz.
Juntas han llegado a conclusiones que ya han empezado a convertirse en cambios reales: pidieron a los políticos locales que agilizaran la creación de cooperativas para poder montar sus propios talleres y estar dadas de alta.
El mundo conoce las marcas principales de calzado que se fabrica en la provincia de ALICANTE, pero no saben como se llama la profesión de estas mujeres…
Jierro
