El Mar Menor tiene una superficie de 170 kilómetros cuadrados y está separado del Mediterráneo por la Manga, una franja arenosa, que va desde el Cabo de Palos hasta San Pedro del Pinatar y se comunica con el Mediterráneo por medio de cinco canales naturales llamados encañizadas.
Es una de las zonas más seca de la península, aunque las brisas son habituales, las aguas tranquilas y superan en 8 grados a las del Mediterráneo.
El MAR MENOR es en realidad una laguna salada en el litoral de Murcia.
La transparencia de sus aguas, las dunas de arena, los balnearios de madera y sus majestuosos atardeceres que le dan al paisaje una belleza exótica, todo ello se ve amenazado por diversos intereses comerciales.
El asentamiento humano es muy antiguo, según lo muestran los estudios arqueológicos: desde la cultura de El Argar pasando por fenicios, griegos, romanos y musulmanes hasta llegar a los asentamientos cristianos del medievo tras la conquista de Murcia.
Todos vivieron dedicados a la explotación de salinas, pesca y ganadería, además de los cultivos mediterráneos clásicos: el trigo, la vid y el olivo.
El sobrepastoreo, la deforestación, los desechos mineros de la zona sur, unido a una importante disminución de las lluvias, han transformado el paisaje natural durante los dos últimos siglos.
Actualmente la desenfrenada carrera urbanizadora ha barrido el paisaje natural, ocasionando un profundo cambio en uno de los ecosistemas más peculiares del Mediterráneo.
La proliferación de puertos deportivos y el aumento de las embarcaciones a motor hace que en el verano la contaminación supere a la del Mediterráneo.
Los sedimentos del Mar Menor están cargados de metales pesados. La fauna que habita la zona también almacena en sus tejidos una elevada concentración de dichos metales.
En los últimos tiempos la pérdida de fondo es muy considerable debido a los sedimentos que entran del Mediterráneo, las ramblas de la sierra minera y la erosión de las sierras proximasy van rellenando lentamente el fondo de la laguna.
Los residuos de plaguicidas y abonos químicos están destruyendo la vida en EL MAR MENOR. En 2020 y 2021 aparecen toneladas de peces muertos en las orillas…
Aunque los daños son irreparables, adoptando las medidas oportunas se podrá frenar el proceso de degradación y conseguir un marco legal que permita la conservación de EL MAR MENOR…
Jierro
