Desde la céntrica isla de AL – GEZIRA, asoma a las aguas del Nilo «El CAIRO moderno e iluminado». La ciudad de más de 16 millones de habitantes con coches y animales juntos circulan por las calles.
La capital de Egipto seduce, da vértigos y exaspera . Siempre tenemos la sensación de habernos perdido algo.
El EGIPTO del siglo XXI busca tanto en los anales de su historia como en el entorno político de su región un espacio que justifique lo de «Cuna de la Civilización».
Su población camina a varias velocidades. El liberalismo económico ha convertido este enorme vergel de agua y arena en coches de lujo compartiendo calzada con recuas de burros y camellos; parabólicas frente a edificios sin electricidad ni agua corriente; opulencia viviendo sin rubor con la miseria …
EGIPTO afrontará la necesidad de batallar en los próximos años con la escasez del agua del NILO, uno de sus principales tesoros. El delta, en el que viven 15 millones de personas, pierde cada día metros de terreno cultivable por la demanda de suelo urbanizado.
Además el mar entra despacio pero tenaz en los campos, salinizando las aguas y privadas de las crecidas y el proverbial limo.
Aún así, esta tierra de abundantes ruidos y murmullos, de aromas pérfidos y fragancias insanas, conserva rincones de un silencio monacal, donde la grandeza de sus gentes se aferra a un pasado único que se solaza con el calor de sus eternos atardeceres anaranjados y cristalinos…
Monumentos, templos, pirámides, mezquitas, desiertos…
Naturaleza marina escondida, arcoíris sobre las dunas, sabidurías antiguas mezcladas con el candor de un pueblo adormilado pero noble, pícaro por necesidad que se parapeta en la sonrisa permanente y una hospitalidad proverbial…
EL CAIRO, Metrópolis atestada de futuros líderes africanos y asiáticos, su universidad, la más antigua del mundo, la mal disimulada crisis económica y el subdesarrollo están sitiando a un país donde la población crece a un ritmo donde no es posible controlar la natalidad.
Un pueblo anclado a la espera del visitante de ayer y el de hoy…
Jierro
