jueves, 09 de diciembre de 2021 – 07:47

jueves, 09 de diciembre de 2021 – 07:47

El diseño último o la muerte, en el que antes que nos llegue el nuestro, podemos encontrarnos con este desenlace…
Hoy día nos planteamos antes el síndrome de una enfermedad que se agudiza de una persona cercana o querida el interrogante de, si prefieren el silencio o que se les diga la verdad.
Y como que está práctica habitual se arrastra desde muchas generaciones «de que sería contraproducente la verdad», se sigue engañando al enfermo.

La mayoría y en mi caso, quisiéramos saber la verdad, es mejor que el silencio, miradas furtivas o contradicciones…
No se puede pretender que seamos unos expertos psicólogos, pero sí formulan preguntas debido a palabras sueltas que han captado al vuelo o en un descuido han leído los prospectos de las cajas de medicamentos, jamás les engañaría, asegurándole que tendrán toda la ayuda profesional, seguridades y esperanzas que sean posibles.

A cada uno, si preguntan, se lo diremos con las palabras que menor daño se le pueda hacer y de una forma delicada según en la situación en que se encuentren.
En estos casos hay que procurar, si no lo tiene arreglado, el asunto de herencias, ya que después vienen los problemas legales.
Muchos se preparan religiosamente, ya que es una fuente de consuelo e incluso de los que se dicen «ateos» quieren arreglar su documentación espiritual.

El «SER o NO SER» Shaskesperiano resume que el ser humano, desde que nace, vive en una constante contradicción. Todo él se esfuerza en no morir, siendo, sin embargo, nuestro destino cierto, la muerte.

Nos moriremos un día, queramos o no. A lo que se teme no es a la muerte sino al dolor, a ese gesto último y doloroso que es preciso hacer y que nadie se escapa de ello.
Hay que vivir con toda intensidad el día de hoy, no dejar nada para mañana, ya que este mañana nunca llegará, puesto que siempre estamos a HOY…

Jierro


Publicado el

en

por