Desde el espacio inmenso,
descienden lluvias de estrellas,
caen al río abrazando,
las cristalinas aguas frescas,
y tú, mañana de rayos,
cubierta de nubes de encaje,
ardiente, centelleando,
cual fantasma en el paisaje.
No puedo quitar la mirada,
paralizada sin creerlo:
Los labios mudos, divinas palabras,
condensadas quedaron
de forma inmaculada …
Agua de filigranas y perlas,
aderezadas de brillantes,
la aurora te contempla,
y el rocío relevante,
cual si fuera pura escarcha,
engalana la ribera…
Jierro
