¡Despertad, mentes poderosas!
¡Sobresalid, inteligencias!
No puedo quitar la vista
de esta EUROPA que no escarmienta,
de antiguas capitales elitistas,
en que un tiempo brindasteis:
luz, progreso, cultura, belleza,
de paisajes maravillosos
con personas llenas de vida.
Pero la duda de la razón,
la misma eterna de siempre,
como fantasma cruza ideas,
para delirio de la gente:
sed de justicia y otras enmiendas,
fingidas caretas caen al suelo,
y de repente, todo es violencia,
en las almas tristes no hay consuelo,
adiós al respeto, verdad y esencia…
¡PARAD LA MENTIRA! ¡PARAD LA GUERRA!
Jierro
