El Domingo de Ramos volverá a ser de los niños y los ramos. La procesión de las Palmas, con el paso de «La Pollinica» que recrea la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, es la más jovial de cuantas se celebran durante la Semana Santa. Las palmas y ramos son símbolos de victoria y los feligreses acostumbran a colocarlos en sus casas a modo de protección…
Muchas iglesias de las principales confesiones cristianas, incluidas las tradiciones ortodoxa, católica, luterana, metodista, anglicana, morava y reformada, distribuyen ramas de palmas a sus congregaciones durante sus liturgias del Domingo de Ramos.
De acuerdo a los Evangelios de Mateo y Marcos del Nuevo Testamento, Jesús de Nazaret entraba triunfalmente en medio de una multitud que lo aclamaba. En el período que precede a la Cuaresma del año siguiente, conocido como carnestolendas, las iglesias recogen estas palmas para quemarlas el martes de carnaval y hacer cenizas que se utilizaban el miércoles ceniza.
A los niños pequeños, era tradición de que su madrina les compraba algo nuevo para estrenar. Porque dice el refrán:
«En Domingo de Ramos, quien no estrena, no tiene manos»…
Jierro
