Repican campanas de Gloria.
Un ramo de flores nuevas,
lleva abril hasta tu ermita,
florecillas de los celtas, sagradas,
delirios de paz y armonía,
con aromas arcaicos sellados,
en altares al aire libre,
dejaban en cada pétalo una plegaria,
y deseos de dar gracias por la vida.
Rosáceas, azules, moradas,
granas, violetas, amarillas,
las primeras que abren al alba,
saludan a la primavera tibia.
Trae sonidos el viento,
rayos de sol a las rendijas
que atraviesan nubes negras,
esperando buenas noticias…
¿Resucitará el amor tras la guerra
o seguirá el odio y la mentira?…
Jierro
