A SANTO DOMINGO DE LA CALZADA le llaman la «Compostela Riojana». Es ciudad del camino y ciudad principal. Debe su existencia a un santo heterodoxo, Domingo, que se hizo hombre de iglesia desbrozando el bosque a golpe de hoz, levantando el puente sobre el río OJA, construyendo la calzada y poniendo en pie un hospital de peregrinos. De él y de su obra tomó la ciudad nombre y apellidos…
La historia parte de una rama medieval salpicada de nobles edificios y perfectamente conservados al abrigo de los restos de la muralla. La ciudad está orgullosa de revivir tradiciones como el desfile de las doncellas con sus cestos de pan en la cabeza durante las fiestas de mayo.
Subiendo por el curso del río OJA nos perdemos en los recovecos del Camino de Santiago, combinando la belleza natural con la belleza hecha por el hombre en la riqueza del románico, el gótico o el barroco. LA RIOJA una tierra que habla por sí sola del buen comer y mejor beber.
Dejando atrás SANTO DOMINGO DE LA CALZADA, subimos las estribaciones de Sierra de la Demanda. Las laderas están cuajadas de bosque cerrado y encontramos una arquitectura serrana bien conservada en EZCARAY, donde en sus fachadas domina el entramado de madera, y las calles se resguarden bajo acogedores soportales con pilares también de madera.
Deambular por la Calle Mayor y el entorno de EZCARAY es una invitación permanente al paseo corto o largo recorrido ya sea a pie o motorizado y con el ritual de tomar algún que otro vino con denominación de origen «RIOJA»…
Jierro
