«HAGAMOS LA PAZ Y NO LA GUERRA»
Es una vergüenza que el hombre, con la inteligencia que dice poseer, con el gran desarrollo que han tenido las ciencias para desarrollar el conocimiento, la use única y exclusivamente para su propia destrucción.
De poco sirve llevar una vida sana, en un sitio tranquilo y hermoso, si la manipulación de estrategias bélicas y armas atómicas lo destruye todo. La sociedad superindustrializada se autodevora, la sociedad agrícola subsiste lánguida, pero no vale ir por libre…
Urge unir esfuerzos de todo tipo que dé cabida a muchas actividades humanas que sea real y con solución de futuro.
Decía GHANDI:
«La meta del hombre es LA VERDAD, y así el CONOCIMIENTO y así la FELICIDAD»…
LA VERDAD es una, pero el hombre en su estado actual y sus propias limitaciones naturales sólo la ve de forma parcial y fraccionada.
Hay unas reglas de juego, no somos ni animales ni ángeles, sino un poco de ambas cosas. El amor al planeta, el respeto a unas Leyes Universales evidentes, como son: la armonía, la libertad, la bondad, la justicia…
Defender uno de los primeros conceptos e instintos del hombre y demás animales «LA VIDA» será algo que nunca dejaremos de aprender.
Comprender a tiempo los grandes enigmas de la vida y del Universo sólo se logra por un camino de perfección… donde se discuten nuevos conceptos que asimilamos y aprendemos ante los cambios sociales.
Una conciencia social de luchar contra las multinacionales, contra los grandes intereses y ese movimiento social es el que tiene que caminar hacia una sociedad más justa donde quepamos todos…
Jierro
