Ya te echo de menos, amor mío,
pero si tú no te vienes,
tengo que irme conmigo.
No temas quedarte solo,
los árboles son tus amigos,
y cuando vuelva, muy pronto,
reanudaremos el camino.
Me puede la curiosidad,
quiero volar como un pájaro,
siendo como él, peregrino,
con la vista en la aventura,
para guardar en la retina,
los trozos de paraíso
que aún quedan en la Tierra,
porque siguen protegidos…
Jierro
