El fuego en la noche ríe intrigante,
luciendo un baile retorcido y grotesco,
brinda miles de chispas que revive,
la luna en su fase cuarto menguante,
jugando con colores dantescos.
En el mar, el eco de las olas,
y el inquieto bullir de los bañistas,
en esta víspera de San Juan, invocan,
a la varita mágica de las meigas,
que pinte a las almas solitarias,
de alegres sonrisas en sus mejillas,
borrando las sombras tristes y agrias.
¡Que se vaya todo lo malo!
¡que venga todo lo bueno!
Danzan y saltan en la rueda,
pasan por lo alto del fuego,
joviales y picarescos, sueñan,
que un día sobre la Tierra…
¡Valiente será ser honesto!
Jierro
