Enredado en mi pensamiento,
allí está, tu olvido imposible,
como si con finos trazos escribiera,
el recuerdo melancólico de un sueño,
que quiere huir entre querellas,
y sonrisas, en mi alma siento.
Parece que no quieres irte,
y te sigue, la gracia, envolviendo,
llena de mentiras que engarzan,
aquellos instantes tan bellos,
de mundos invisibles, de diálogos encendidos,
de cosas ignoradas y respuestas de silencios…
En el sopor pesado de la siesta,
cuando el campo y el cielo arden al sol,
sin haber dormido, voy y vengo,
no hay nadie, todo es ilusión,
y mi ventana abierta al viento dejo…
Jierro
