Casi 800 kilómetros separan ambos extremos de la RUTA TRANSPIRENAICA, que conecta el Mar Mediterráneo con el Mar Cantábrico. Caminar toda la cordillera Pirenaica por la vertiente Sur siguiendo las leves marcas de pintura de dos colores y verter un frasco de agua Mediterránea en el Mar Cantábrico…
La travesía tiene una duración mínima de cinco semanas si se caminan unas seis o siete horas diarias. Hay que llevar en la espalda todo lo necesario, pero que sea estrictamente imprescindible (luz frontal, mapa, cantimplora…)
Para los montañeros de medio mundo, el sendero GR-11 es un aliciente que comienza a orillas de un mar y acaba en la de otro. Se puede cruzar de ESTE a OESTE o al revés. Parece más conveniente comenzar por ORIENTE y terminar por OCCIDENTE. Los caminos comienzan a empinarse y endurecerse. Llega el contacto con la alta montaña, un clima más rudo, un paisaje más desnudo y mineral.
Si optamos de OESTE a ESTE, comenzaremos en el CAP DE CREUS, el punto más occidental de la Península Ibérica donde amanece antes y terminar por OCCIDENTE donde oscurece más tarde y sobre todo, se tiene preferentemente el sol a la espalda y no en los ojos…
La comarca del ALT EMPORDÁ y la SIERRA DE L’ALBERA, con hermosos pueblos silenciosos que salpican el camino y entre ellos bosques encantados de alcornoques que nos hablan de una industria que cien años atrás generó mucha riqueza con el corcho.
LA GARROTXA, territorio volcánico y de profundas selvas con hayas hacia el RIPOLLÉS. El paso por la CERDANYA es el único valle de los Pirineos.
Las marcas de pintura blancas y rojas del GR-11 nos hacen cruzar la frontera, la del Principado de Andorra. Tras cruzar el parque de AIGÜESTORTES se ha cubierto la mitad de la travesía. Aparece el VALLE DE BIELSA y, seguido, PINETA que nos abre las puertas del PARQUE NACIONAL DE ORDESA y MONTE PERDIDO.
Las moles rocosas, los ibones, y los paisajes minerales donde viven chovas y quebrantahuesos. LA SELVA DE OZA, LA SELVA DE IRATI y el VALLE DE BAZTÁN, «puro ensueño».
Se desciende hacia el río BIDASOA y encontramos al Mar Cantábrico para depositar el agua del Mediterráneo y fundirse en un abrazo de dos mares…
Jierro
