En el corazón de BARCELONA antigua formado por el casco antiguo y la Ribera, actualmente separados por la Vía Layetana, se encuentra «EL BARRIO GÓTICO», en realidad una zona medieval con más de mil años de antigüedad, donde se apilaban sombrereros, mercaderes de especias, plateros, curtidores… Con angostas y serpenteantes calles, hoy lleno de tiendas de diseño, bares de moda, restaurantes y pequeños edificios…
Sorprende uno de sus principales atractivos: «La Iglesia de SANTA MARÍA DEL MAR» (1329-1383), la única iglesia terminada según su trazado original por Berenguer de Montagut y Ramón de Despuig que encabezaron un proyecto que terminaría siendo uno de los mayores ejemplos del gótico de Cataluña.
Financiada por los barceloneses, desde aristócratas hasta los descargadores del muelle o bastaixos. Se dice que SANTA MARÍA DEL MAR pertenece exclusivamente a los feligreses de la zona del Puerto y la Ribera que fueron quienes la sufragaron, bien con su dinero o bien con su trabajo. Este hecho está en clara contraposición a la CATEDRAL que por aquellas mismas fechas también se estaba construyendo y que estaba asociada a la monarquía, a la nobleza y al alto clero.
En el momento de la construcción de la Basílica SANTA MARÍA DEL MAR (sigloXIV) este barrio marinero se encontraba a 50 metros de la playa habitado por marineros, estibadores y mercaderes. La Catedral del Mar, una novela de Ildefonso Falcone, la ha dado a conocer en todo el mundo.
Hoy sus puertas de acceso rinden homenaje a los bastaixos, descargadores del muelle, representados escultóricamente mediante figuras que cargan las pesadas piedras a sus espaldas. Los bastaixos trasladaron los bloques de piedra desde las montañas de Montjuic hasta la Ribera. Sus muros han sido víctimas de terremotos, atentados, guerras e incendios.
Después de 7 siglos y varias restauraciones, las esbeltas torres octogonales de la fachada principal siguen ofreciendo una acogedora bienvenida a los visitantes…
Jierro
Imagen: Eugeniomondejar, CC BY-SA 3.0 ES
