ROMA, por encima de todas, es la ciudad más hermosa, con sus encantos decadentes del paso de los siglos y la huella que han dejado los mejores artistas de todos los tiempos, da las mejores lecciones de belleza, aún en el siglo XXI.
No hay nada más mágico que amanecer en la Roma Antigua del Coliseo, Palatino y Foro Romano. El Palatino es una de las históricas colinas romanas donde, según la leyenda la loba amamantó a RÓMULO y REMO, representado en la loba capitalina, estatua de bronce, símbolo del nacimiento de la ciudad.
ROMA, se encuentra en las riberas del río Tiber, es el corazón geográfico de la religión católica, el enclave de la Ciudad del Vaticano, destino de peregrinación y también la única ciudad del mundo que tiene en su interior otro Estado. Por tal motivo es también la capital de dos Estados.
La Ciudad Eterna, es una de las capitales con más historia de Europa. Podría decirse que Roma inventó un tipo de belleza única. Un paseo por ROMA es un viaje al pasado donde se pueden conocer de primera mano las reliquias heredadas de sus diferentes épocas de máximo esplendor: el foro romano, el coliseo, el panteón de Agrupa, el Arco de Constantino, el castillo de Sant’ Angelo, la Plaza de España, La Fontana de Trevi, la Basílica de San Pedro del Vaticano…
Se puede estar horas y días descubriendo la ciudad: el barrio de Trastevere y todos sus palacetes, restaurantes y cerca de mil iglesias con las verdaderas obras de arte que en ellas se esconden.
ROMA, goza de la herencia de artistas como Miguel Ángel, Rafael, Bernini, Caravaggio o Boticelli… Que pueden eclipsar con sus obras y monumentos a otros lugares que acaban desapercibidos, como el barrio de Testaccio o el acueducto medieval de Claudio…
ROMA también tiene playas en las que se pasa de pisar piedras de 2000 años a la arena caliente del Mediterráneo…
Jierro
Imagen: Livioandronico2013, CC BY-SA 4.0
