Haithabu

Haithabu

Pasaron a la historia como grandes navegantes y terribles piratas, pero esta fue sólo una cara de la realidad. LOS VIKINGOS también fueron un pueblo de campesinos y mercaderes que tuvieron en HAITHABU, al norte de Alemania, su emporio comercial y centro de operaciones.

Aunque parezca sorprendente, fue la escasez el factor que impulsó a HAITHABU a convertirse en una de las más florecientes ciudades comerciales del norte de Europa. HAITHABU fue creado por gentes unidas por sentimientos e ideas afines. Era una comunidad de hombres y mujeres de orígenes diversos, pero con un interés común: el comercio.

Los que se asentaron aquí dejaron una vida de nomadismo en el mar, pero siguieron siendo fieles a las leyes de su tribu, que desde tiempo inmemorial regulaban la vida de los navegantes. Los seres humanos capturados en los pueblos invadidos constituían una de las mercancías más solicitadas en el mercado de HAITHABU. LOS VIKINGOS que eran paganos vendían a los cristianos cautivos a los musulmanes, así se explica la presencia de mercaderes viajeros procedentes de los califatos árabes. Los VIKINGOS eran tan brutales en sus ataques contra los extraños como despiadados a la hora de castigar a los transgresores propios .

Ladrones y asesinos eran lapidados o ahogados en el pantano, lo mismo sucedía con los violadores cuando la víctima era una mujer vikinga. No había cárceles. Los rufianes comparecían ante un parlamento de hombres libres que dictaban sentencia. El destierro era uno de los castigos más duros, pues implicaba la exclusión de la comunidad y la muerte segura en el bosque.

Sin embargo, antes de convertirse «LOS VIKINGOS» en «AZOTE DE LA HUMANIDAD», los escandinavos vivían en chozas de paja y comían cabezas de arenque al débil resplandor de sus lámparas de aceite. A manos vikingas afluyeron grandes cantidades de plata, fruto de sus asaltos a monasterios y abadías indefensas. Mataban a monjes y laicos y violaban a las mujeres, llevándoselas junto a sus hijos para venderlos como esclavos y también recurrían al secuestro para enriquecerse

Necesitaban un puerto franco donde intercambiar el botín de sus pillajes . Y lo encontraron en HAITHABU, en los despoblados terrenos de Jutlandia, que gracias a su excelente situación prosperó de forma vertiginosa. HAITHABU era un verdadero escaparate donde los ricos competían entre ellos para lucir los mejores trajes. Las modistas y costureras de HAITHABU diseñaban distintas creaciones según la temporada…

Jierro

Imagen: Sirleonidas, CC BY-SA 4.0


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