Me miras, te devuelvo la mirada, leo yo tus pensamientos.
No necesitas palabras para adivinar lo que siento,
a la vez y en el mismo instante, hemos pensado lo mismo,
no quiero que me descubras y te espío en secreto
al igual que tu lo haces, cuando crees que no te veo.
Y es que amar es pensar
los dos en el mismo tiempo…
