Cuenta la leyenda (siglo XVI) que en la Sierra de Tormantos, no lejos de la Garganta la Olla (en el norte de CÁCERES), vivió una muchacha que despechada por amor, causó el terror entre los hombres que se acercaban hasta sus dominios.
¿EXISTIÓ DE VERDAD «LA SERRANA DE LA VERA»?
Creen que la SERRANA no era otra que Isabel de Carvajal que a pesar de su origen familiar acomodado, le encantaba echarse al monte para cazar y era un prodigio manejando la ballesta o la honda. Así que, a la belleza, unía una forma física envidiable y un encanto que encandilaba a los hombres…
Sobre todo, a una persona en particular: a un joven que era sobrino del obispo de Plasencia. Y con el tiempo decidieron casarse. Isabel, se veía al lado del hombre de su vida, descontando los días que faltaban para la boda. Y entonces aquel hombre decidió deshacer el compromiso y no casarse con ella. Lo que suponía, en aquellos tiempos, una deshonra para Isabel. En consecuencia, decidió abandonar «Garganta la Olla», echarse al monte, y que la suerte hiciera con ella lo que quisiera…
Una cueva se convirtió en su morada y la Sierra de Tormantos en su territorio. Y allí dio rienda suelta a su venganza contra todo hombre que se cruzara en su camino. Le preparaba un festín de carne de caza, una vez terminada la cena, la SERRANA se acuesta con su víctima y luego los mata… Según la leyenda, se conoció gracias a un pastor que consiguió escapar de ella.
¿MITO, REALIDAD?
Lo cierto es que a la entrada del pueblo de «GARGANTA LA OLLA», se puede contemplar una estatua de Isabel con una ballesta al hombro y echando un vistazo a la SIERRA DE TORMANTOS, donde la leyenda convirtió a Isabel de Carvajal en «LA SERRANA DE LA VERA».
Como suele ocurrir con este tipo de historias, tiene un final trágico, porque al parecer fue capturada y ahorcada por sus crímenes…
Jierro
